Con cada abrazo vas reviviendo el color de los días.
Gracias por devolverme las ganas de querer a alguien,
de impregnarlo todo con esa chispa que no deja rincón con sombra.
Ahora sí que me alegro de pisar todos estos cadáveres.
Gracias por mostrarme la magnitud de la miérda y ayudarme a elegir el camino para redimirme de ella!
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