martes, 14 de octubre de 2014

Vamos quitando pétalos a las margaritas esperando encontrar una respuesta en alguno de ellos. Los recuerdos se van alejando y pierdes un poco la noción del tiempo. Me pregunto si todo acaba siendo tan desastroso a cada intento. Es como si volviéramos a vivir la misma historia una y otra vez. Puede ser que sea por qué nos fijamos en personas parecidas o pudiera ser también que provocamos las mismas situaciones inconscientemente.
Sabes que has fracasado cuando pasa el tiempo y sigues sin comprender la mente de esa persona.
¿Por qué hay personas que se esmeran en levantar muros tan altos y en inventarse vidas que nunca vivieron?
Esa sensación de confusión me reconcome por dentro.
La de no saber que coño has estado haciendo ni con quién lo has estado haciendo.
Me pregunto que pasa por la mente de las personas en el momento en el que están mintiendo. Como logran evadirse y confundirse tanto. De dónde salen las ganas de interpretar.
Mentir es la peor forma de engañarse a uno mismo. No importa lo que cuentes ni a cuantas personas lo hagas y no importa lo que te hagas creer a ti mismo. Ese papel cuando estés tumbado en tu cama, cuando haga demasiado frío para salir de ella y seguir con la función, te quemará la piel.
A mí se me podrán echar cantidad de cosas en cara pero jamás podrán decir que no fui leal a mi misma en cada momento que he vivido.

No importa, el tiempo pasa y las gotas de lluvia van cayendo por la ventana pero en cuanto salga el sol limpiaré todas las marcas.

La vida es demasiado corta para estar huyendo siempre de los fantasmas.